Si Enzensberger ha decidido llamar «novela» a esta reconstrucción de la vida y muerte de Durruti, no ha sido por un exceso de modestia y menos aún por ironía. Le ha llevado a ello una preocupación por el rigor, rigor ni más ni menos paradójico que la propia empresa del libro. El volumen empieza con un prólogo, «Los funerales», y acaba con un capítulo sobre «La posteridad». Entre ambos se cuenta la historia de un héroe proletario, desde su infancia en una pequeña ciudad del norte de España hasta las «siete muertes» de Durruti, que nunca han sido aclaradas. El autor justifica por qué decidió narrar esta vida basándose exclusivamente en documentos: reportajes, discursos, octavillas, folletos; así como memorias y entrevistas con testigos oculares que sobrevivieron. Esta vida no está escrita por nadie, y por una razón poderosa: ningún escritor se habría arriesgado a escribirla: «se parece demasiado a una novela de aventuras» (Enzensberger citando a Ehrenbourg). Novela-collage, pues, reconstrucción siempre fragmentaria, a la vez incompleta y demasiado rica, «contradictoria», siempre vinculada a las centelleantes incertidumbres de la tradición oral: novela de Durruti donde la Historia aparece como «ficción colectiva». La necesidad de este procedimiento narrativo se manifiesta en cada página. Está muy centrada en la persona de Durruti, el cual, antes de convertirse en uno de los líderes militares de la guerra civil, participó en España y fuera de ella, en muchos atentados, atracos a bancos y secuestros, actos clandestinos por definición, y de los cuales sería inútil esperar la relación exacta. Pero también gira en torno a la naturaleza misma de la lucha anarquista. «Allí donde las masas toman por su mano sus propios asuntos, en vez de confiarlos a los dirigentes políticos, no es habitual publicar las actas. Raramente lo que ocurre en la calle se relata por escrito», dice Enzensberger. En una entrevista reciente en Barcelona, Enzensberger afirmó: «Fue un trabajo apasionante porque me permitió hablar con un tipo de personas que en el mundo actual ya no serían reales, porque la pureza de aquella gente ya no existe», y calificó esa etapa del anarquismo español como «una de las aventuras más fascinantes del siglo xx».
Hans Magnus Enzensberger (Baviera, 1929) es uno de los creadores más agudos y significativos de nuestro tiempo. Ha fundado y dirigido revistas culturales (Kursbuch y Transatlantik), es un poeta extraordinario, ensayista personalísimo y polémico, autor teatral y realizador de documentales cinematográficos, entre otros. También fue fundador y miembro durante muchos años del jurado del Premio Anagrama de Ensayo. Entre sus numerosos galardones figuran el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, otorgados en el año 2002. En Anagrama se ha publicado gran parte de su polifacética obra: los ensayos recogidos en Detalles, Política y delito, El interrogatorio de La Habana y otros ensayos, Para una crítica de la ecología política, Elementos para una teoría de los medios de comunicación, Conversaciones con Marx y Engels, Migajas políticas, ¡Europa, Europa!, Mediocridad y delirio, La gran migración, Perspectivas de guerra civil, Zigzag, El perdedor radical y En el laberinto de la inteligencia; las novelas El corto verano de la anarquía. Vida y muerte de Durruti y Josefine y yo; los libros de poemas Mausoleo y El hundimiento del Titanic; la obra teatral El filántropo y la antología de textos Los elixires de la ciencia. En cuanto a Hammerstein o el tesón, fue declarado el mejor libro de 2010 por la revista francesa Lire.
Editorial: Anagrama
Colección: Compactos
Nº Colección: CM 274
Encuadernación: Rústica
Formato: 13,50 x 20,50 cm
PVP sin IVA: 8,65 €
PVP con IVA: 9,00 €
Fecha de publicación: 05-02-2002
EAN13: 9788433967060
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