Los padres de Cristina Esquivel, una geriatra a la que han encontrado estrangulada en su piso de Madrid, contratan al detective Arturo Zarco para que encuentre al asesino. En verdad, lo que desean y esperan, es que inculpe a Yalal, el albañil marroquí con el que estaba casada la muerta y que ahora tiene la custodia de la hija de ambos. Zarco es un detective muy poco convencional: cuarentón, gay y aún estrechamente ligado a Paula, su ex mujer, a la que cuenta y con la que discute por teléfono las vicisitudes de la investigación y hasta los pormenores de sus fascinaciones eróticas. Pero bajo la superficie de las charlas, tras el relato del ir y venir de vecinos sospechosos y de presuntos implicados, la conversación telefónica entre el detective y Paula se convierte en un pretexto para la dominación y la venganza, para el daño que se quieren infligir dos personajes que se odian, se aman, se necesitan y se repelen. Hasta que el forcejeo dialéctico entre Zarco y Paula queda, de repente, interrumpido por el diario de la enfermedad de Luz, una de las vecinas de la geriatra asesinada, y madre de Olmo, el jovencito que fascina y perturba a Zarco. Un relato interfiere en el otro relato y el encanto y la seducción de lo reconocible se suspenden. Black, black, black es una espléndida novela negra que puede leerse como tal, pero también, y sobre todo, como otra cosa, puesto que Marta Sanz nos propone una lectura insurgente sobre la violencia del sistema, sobre su imperfección, un relato donde la idea del crimen como resultado de la fricción social, de algo más terrible que las patologías, abre la posibilidad de una investigación psicológica que profundice en las relaciones de causa y efecto y no se base solamente en las pruebas de laboratorio y en las mesas de los forenses.
Marta Sanz es doctora en Filología. Ha publicado las novelas El frío, Lenguas muertas, Los mejores tiempos (Premio Ojo Crítico 2001), Animales domésticos, Susana y los viejos, finalista del Nadal en 2006, y La lección de anatomía (2008). Ha participado con relatos en volúmenes colectivos y ha publicado El canon de normalidad, una selección de sus cuentos. En 2007, publicó Metalingüísticos y sentimentales, antología de poesía española contemporánea, y recibió el Premio Mario Vargas Llosa NH de Relatos. En Anagrama ha publicado la novela Black, black, black: «Una novela admirable, muy buena como novela negra pero mejor todavía como novela sin más? Tiene la crueldad y la lucidez desoladora de una de las mejores novelas de Patricia Highsmith, El diario de Edith, con la que creo entabla un diálogo (o quizá le echa un pulso)» (Rafael Reig, Abc); «Una excelente y personal novela negra que se disfraza hábil e inteligentemente de novela-comedia al estilo Wilder. Una delicia al cubo» (Guillermo Busutil, La Opinión de Málaga); «Una novela negra que es una novela social. Que es una novela de humor. Que es una lección magistral de ingeniería narrativa: ajuste de la trama, diseño de personajes, tensión, suministro de guiños? Espléndida» (Elena Medel, Calle 20); «Un glorioso e inteligente relato a tres bandas? Marta Sanz nos pone en jaque y nos demuestra que la intolerancia, la envidia y los prejuicios también son materias de las que se nutre el odio» (Sonia Rueda, 20 Minutos).
Editorial: Anagrama
Colección: Narrativas hispánicas
Nº Colección: NH, 468
Nº Páginas: 336
Encuadernación: Rústica con solapas
Formato: 14,00 x 22,00 cm
PVP sin IVA: 18,75 €
PVP con IVA: 19,50 €
Tipo de edición: Primera edición
Fecha de publicación: 04-03-2010
Categorías: Ficción
EAN13: 9788433972071
Servicio logístico: Logista